El origen de las Rosas Rojas

Como sabemos la mitología griega está llena de desgracias que se convierten en objetos, o en este caso en flores de belleza incomparable, como lo son las rosas rojas con su textura aterciopelada y su color intenso de sangre, según el mito Afrodita, la diosa del amor,  era amante de Adonis y tomó parte en su nacimiento. Cíniras, el rey de Chipre, tenía una bellísima hija llamada Mirra. Cuando la madre de ésta, cometió el pecado de afirmar que su hija era mucho más bella que  Afrodita, Mirra fue castigada con una incesante lujuria hacia su propio padre…

Cíniras rechazó esto, pero Mirra se disfrazó de prostituta y durmió secretamente con su propio padre. Finalmente, Mirra quedó embarazada y fue descubierta por Cíniras. Éste enfurecido, persiguió a su hija con un cuchillo. Mirra huyó de él, pidiendo misericordia a los dioses. Éstos oyeron su plegaria y la transformaron en un árbol de mirra para que su padre no pudiera matarla. Finalmente, Cíniras se suicidó intentando así restablecer el honor de familia.

Mirra tuvo un bebé al que llamó adonis. Afrodita que justo pasaba por ahí vio al bebé y le dio pena por lo que puso a Adonis en una caja, y lo llevó al inframundo para que Perséfone (Reina del Inframundo) cuidara de él. Adonis creció hasta ser un joven increíblemente hermoso.

 

Afrodita volvió finalmente por él. Sin embargo, Perséfone detestaba darlo por perdido y quería que Adonis permaneciera con ella en el inframundo. Las dos diosas se involucraron en un sarambí que obligó a Zeus a interceder. Éste decretó que Adonis pasase un tercio del año con Afrodita, otro tercio con Perséfone y otro con quien él quisiera. Adonis, que no era nada bobo, por supuesto eligió a Afrodita.

 

Adonis así empieza su año en la tierra con Afrodita. Una de sus mayores pasiones es la caza, y aunque Afrodita no es naturalmente una cazadora, participa para poder estar con Adonis.

 

Pasan cada hora que están despiertos juntos, y Afrodita queda deslumbrada con él. Pero su ansiedad empieza a crecer por sus deberes abandonados, y se ve obligada a dejarlo por un corto tiempo. Antes de irse, le da un consejo a Adonis: no atacar a un animal que no demuestre miedo. Adonis acepta el consejo, pero secretamente duda de las habilidades de Afrodita como cazadora, y se olvida del consejo.

 

Un tiempo después de que Afrodita se fue,  Adonis se encuentra con un jabalí gigantesco, mucho mayor que todos los que había visto. Se dice que el jabalí era el dios Ares (Dios de la Guerra) , y uno de los amantes de Afrodita, que celosos de su continua adoración a Adonis lo busca para matarlo.
Adonis hace  que ya había olvidado el consejo de Afrodita y persigue al jabalí, pero al rato el jabalí persigue a Adonis, que no siendo rival para el jabalí acaba gravemente herido y muere desangrado.
Afrodita corrió rápidamente a su lado, pero llegó demasiado tarde para salvarlo… la sangre de Adonis y las lágrimas de Afrodita convirtieron en rojas las rosas blancas que estaban alrededor de ellos y así nacieron por primera vez las rosas rojas, que ya nunca perderían ese color.

Y desde esa época y hasta hoy las rosas rojas son el símbolo de amor entre enamorados y el recuerdo del gran amor que se tuvieron Afrodita y Adonis.