Tipos de Plantas – Plantas Perennes

El mundo de la flora es absolutamente fascinante, las plantas además de encantarnos con su hermosura, también nos regalan oxigeno por lo que es siempre importante tener plantitas en casa para que nos ayuden a purificar el ambiente naturalmente, como vimos anteriormente existe un determinado tipo de planta llamado anual y también un tipo llamado perenne, ¿De qué se trata esta segunda clasificación? Veremos aquí.

A diferencia de las plantas anuales y bianuales, las perennes o vivaces florecen y dan semilla varias veces a lo largo de su vida. Estas plantas suelen perder la parte aérea o sea las hojas en el invierno, pero las raíces sobreviven. Al llegar la primavera vuelven a rebrotar y florecen, repitiéndose el ciclo vegetativo. El objeto de cultivo de estas especies es también por sus flores, aunque desde el punto de vista botánico pertenecen a este grupo algunas especies de vistosidad nula o sea sin flores, pero convengamos que también las plantas sin flores pueden ser absolutamente bonitas, como los helechos, mis preferidos.

Si no estamos seguras de cual es o no una planta perenne podemos siempre consultar una guía de botánica o nuestro santo particular San Internet que todo lo sabe, en la info que encuentres aparecerán una serie de características de las especies como ser ciclo vital, temporada de floración, características físicas y alguna imagen de la plantita.

Los tipos de plantas perennes más fáciles de identificar son:

– Árboles: Son aquellas plantas de tallo leñoso con una altura superior a cinco metros. En este caso los tallos se conocen con el nombre de troncos, los cuales no se ramifican hasta una altura considerable del suelo. Todos los árboles, estrictamente hablando, son plantas perennes. Algunos pierden las hojas al llegar la época desfavorable (árboles de hoja caduca), como el castaño (castano.htm), (Castanea sativa) el nogal (Juglans regia) o la higuera. Otros las mantienen durante varias temporadas algarrobo (Ceratonia siliqua) o el pino  (Árboles de hoja perenne).

Arbustos: Son aquellas plantas de tallo leñoso que miden entre uno y cinco metros de altura. La ramificación en este caso comienza a nivel de tierra. Algunos arbustos podrían ser, en realidad, árboles que no han alcanzado el desarrollo adecuado por determinadas circunstancias. Este es el caso, por ejemplo, de la adelfa (Nerium oleander). Generalmente se presenta en forma natural como un arbusto que ocupa los lechos de los ríos secos. Normalmente no alcanza su altura potencial porque, antes o después, las riadas terminan por impedir su normal crecimiento. Este mismo arbusto, cuando crece en lugares libres de desastres naturales, puede alcanzar la forma y la altura de un árbol.

 Matas: Son aquellas plantas de tallo leñoso con una altura inferior al metro. Son matas conocidas, por ejemplo, el romero (Rosmarinus ocinalis), el tomillo  (Thymus vulgaris) o la salvia  (Salvia ocinalis). Matas y arbustos pueden también presentar hojas perennes y hojas caducas.

Los árboles, arbustos y matas son perennes porque poseen unas estructuras endurecidas que les permiten resistir las condiciones del medio y un sistema radicular muy fuerte que les permite acceder al agua del suelo más fácilmente. Igualmente, muchas de estas plantas presentan adaptaciones especiales para poder sobrevivir con mayor facilidad. Es lo que se conoce como adaptaciones de las plantas. Los árboles, arbustos y matas son más resistentes que el resto de las plantas, a las cuales terminan por desplazar.